Planetarekin bat!
Hoy hemos tenido una sorpresa magnífica. ¡El pequeño Aimar se ha unido por primera vez al grupo! Llevábamos años esperándole, y mira... Ya ha crecido y se ha animado, bajo la mirada vigilante de su madre y de su hermano Oier. ¡Estamos encantados! Ya eres parte de Atzegi Mendian, Aimar.
Y también en la estación de Irun hemos tenido la visita de Koldo I, que tiene un problema en el pie y hace bastante tiempo que no viene al monte. ¡Nos ha hecho muchísima ilusión verte!
Además de eso, esta vez ha sido Popol el que ha traído a uno de sus amigos de la Kuadri de la Zurri a dar un paseo con nosotr@s: Marvin (como el Mar y el Vino). Y claro… como dice el refrán: detrás de un gran perro siempre hay una gran persona. ¡Ahí está Su!
La ruta que hemos programado para hoy es especial para que l@s montañer@s de Irun no tengan que madrugar tanto, y es un bonito paseo por los alrededores de su ciudad. ¡Por aquí hay sitios preciosos!
Las previsiones son de muuucha lluvia, y aunque últimamente estamos librando hemos seguido todo nuestro protocolo de velas a la Antigua:
- Dice Bego: "Yo también me he comprado una vela a pilas, como las de Iñaki, y la he tenido encendida toda la noche".
- Dice Xabi: "A mí qué más me da la lluvia. ¡A mi la lluvia me resbala!".
- Dice Markel: "¡Yo por si acaso he traído gafas de sol!".
- Dice Ane: "Tranquilidad, que hemos puesto las velas".
Y aunque en Donosti no llovía, al salir de la flamante estación de Irun (todavía en obras) nos ha caído lo que no está escrito. Esto con Josetxo no nos pasaba.
En el primer tramo, desde la estación hasta la casa de Ivan, muchos paraguas han muerto. El de Ana, por ejemplo, más que un paraguas parecía una escultura post-moderna.
Nos hemos dirigido hacia Plaiaundi. En su entrada nos hemos despedido de Koldo I, deseando que su pie le permita volver a la siguiente salida.
Hemos atravesado Plaiaundi y sus lagunas bajo la lluvia. El estuario del Bidasoa es bonito incluso en un día pasado por agua.
Y por el borde del estuario, hacia el barrio de Santiago. La lluvia nos da una tregua y decidimos parar para hacer el hamaiketako (debajo del puente, por si acaso).
Proseguimos por el bidegorri que bordea la zona húmeda de Osinbiribil. ¡Foto de grupo!
A Bego le ha gustado tanto el sitio que ha decidido echarse un poquito al suelo a tomar el sol.
Continuamos por las calles de Irun hasta llegar a la regata Artia, y por el bidegorri caminamos junto a ella remontando su curso hacia la sidrería Ola. ¡Y sorpresa! Ha aparecido Auritz. Con su flamante peinado nuevo… Estaba guapísimo.
Es un camino muy bonito. La lluvia de nuevo hace su aparición.
En Ola nos despedimos de Shandra y de Aimar, y nos desviamos por una pista hacia el oeste, hacia Makatzaga.
El camino está lleno de bonitos rincones. Eso sí, no deja de llover y a veces la pista es casi un río de agua.
Y enseguida llegamos a la regata Ugalde. Desde allí seguiremos el camino de Santiago en sentido inverso, rodeados de castaños. Cruzamos el río y seguimos por la pista pegados a él, junto a antiguas galerías mineras.
Entre caseríos, caminamos los últimos tramos antes de llegar a Irun.
Empapados pero victoriosos, llegamos a Irun. Nos hemos dividido en dos grupos, ya que algunos hemos cogido el topo (Euskotren) y otros RENFE.
En la estación, y también en el tren, hemos tenido oportunidad de secarnos y calentarnos un poco. ¡Nos encanta el monte como sea!
¡Nos vemos en la próxima! El 15 de marzo en el Legazpi Kirola Elkarrekin. Bueno, a no ser que nazca el sobrino de Ainhoa y en ese caso ella no va a poder venir.











