Planetarekin bat!
Sin duda mayo es el mes de las flores, pero llevamos 20 días de lluvia y frío intenso, que hacen también verdad el dicho de “hasta el 40 de mayo no te quites el sayo”. Hoy ha amanecido un día plomizo y gris, con predicción de lluvia, y nos hubiéramos conformado con no tener que abrir el paraguas... y sin embargo, hemos visto el sol durante buena parte de la ruta.
Como siempre, el buen rollo de Atzegi Mendian no decae y hoy tenemos previsto un bonito y cómodo paseo, programado con mimo por el borde del embalse de Ullibarri Ganboa, junto al hermoso valle de Barrundia, tan querido por algun@s de nosotr@s.
Además, tenemos un nuevo componente en nuestro grupo: Iñaki B. ¡Otro que ha caído en el embrujo de Atzegi Mendian! Orain duzu aukera!!
El autobús ha llegado a la pequeña localidad de Gebara, pasando por las paradas programadas y cumpliendo estrictamente el horario planeado por Leire.
Gebara es un pueblo pequeño en población, pero muy bonito y muy grande en historia. Arrancamos la ruta acercándonos a ver el palacio de los Guevara, situado en las afueras del pueblo, y a los pies del castillo. Allí Iñaki Arr nos ha explicado un poco de historia.
Continuamos nuestra ruta por una estrecha senda, llena de flores y mariposas, que nos llevará de nuevo al pueblo. Allí Dani H le ha regalado a Maite un ramito de flores que ha recogido por el camino.
Abandonamos Gebara, y tras cruzar el río Zadorra y la carretera general, hemos andado un bonito paseo bajo un bosque de robles, por la orilla del embalse de Ullibarri Ganboa. Algunos ahí hemos tenido la suerte de conocer el olor almizclado del zorro, pues al parecer íbamos siguiéndole los pasos.
En ocasiones el camino se despeja y nos permite ver claramente el paisaje. Las vistas son realmente bonitas.
Pronto llegamos al antiguo pueblo de Garaio, y a su nuevo mirador sobre el embalse. Allí hemos comido el hamaiketako, vigilad@s por la pareja de cigüeñas que desde hace años anida en las ruinas de la antigua iglesia.
Hemos tenido muchas pastas, por los cumpleaños de Josu, Yaiza e Ivan. Muy buenas.
A petición de Marta, nos hemos hecho aquí una foto de grupo. Es verdad que el sitio se presta para fotografiarnos. Y bien guap@s que hemos salido tod@s.
Nos hemos acercado hasta “la playa” de Garaio, que hoy estaba vacía, aunque solo Hiru y Popol se han animado a bañarse.
Y de allí empezamos a bordear el embalse hacia Landa. Es un camino que, sin duda, merece la pena.
Aunque este año la colza no está flor, como en nuestra anterior visita a Garaio, la ruta por el pantano estimula todos los sentidos:
- Para los oídos, las oropéndolas, petirrojos y ruiseñores.
- Para el gusto, los ajos silvestres, espárragos verdes y las flores de los tréboles.
- Para el olfato, los saúcos, espinos albares y rosales.
- Para la piel, el sol, el aire y el agua.
- Para la vista, el verde de la primavera, y todas las flores, sobre todo las orquídeas.
- Y para el alma, sin duda, la compañía y el cariño de Atzegi Mendian.
Enseguida llegamos a la pasarela flotante. Nos encanta. ¡Es muy divertida y las vistas desde ella son impresionantes!
Tras atravesar la pasarela flotante seguimos junto al agua. En un momento del camino hay un banco con unas vistas preciosas. ¡Allí nos hemos hecho un montón de fotos!
¡Seguimos! Enseguida llegaremos a la pasarela de Azua, construida sobre el antiguo acueducto que llevaba agua para el abastecimiento de Gasteiz desde el manantial Ugarana.
Y aunque no teníamos que cruzar la pasarela, hemos querido ir y volver por ella, porque las vistas desde allí merecen la pena.
Allí mismo, junto a la pasarela, hemos decidido parar a comer. Y hemos tenido una segunda ronda de las pastas de Josu.
Continuamos camino junto al embalse y ya queda poco para llegar al pueblo de Marieta. Allí nacieron la madre de Koldo L y Txiki.
Hemos tenido tiempo para tomar un refresco en el bar de la entrada del pueblo.
Un magnífico día de senderismo.
Y no vamos a comentar lo del caballo, ¿verdad Hiru? Eso nos lo callamos para nuestra intimidad.
Susana: cuida como tú sabes a esa encantadora viejita y vuelve Te esperamos!
¡Hasta la próxima!

































